Soy Juan Arenas, y quiero ser estatua humana por un día.La paciencia, el aguantar, el superar inclemencias climáticas, y algunas otras cosas, hacen parte del obvio paquete que viene con este trabajo, pero eso no es lo que me atrae Esta gente hace parte de una red de simulación mágica. Nunca los he visto correidno, ni comiendo, ni durmiendo, ni tomando un bus, ni orinando. Son estatuas mientras el día es duro, son sombras cuando se desplazan sin público, son productores de encanto cuando una moneda o un cambio de postura los hace moverse bajo la lógica de su disfraz, frente a los ojos del público. Eso si me atrae, ser uno de esos nodos de una red productora de sonrisas.
Empiezo aquí mismo, personificación y estatismo hacia el ser estatua humana.





